Un día típico con fibromialgia (Parte 1)

Kira McCarthy

Hace ahora tres años que el doctor nombro la palabra que empieza por F… Exacto, fibromialgia. Yo la ignoré. Pero este último año he estado en dolor constante y he tenido grandes problemas para concentrarme en cualquier otra cosa que no tenga como objetivo aliviar el dolor o encontrar algo que por fin me sea útil.

No he escrito mucho sobre el dolor, Todo el mundo que me conoce sabe que tengo dolores de cuello y cabeza. Algunos creen que me duele la espalda.

Aunque todo el mundo haya sentido dolor de agujetas, la realidad es que nadie que no haya sentido un dolor sostenido durante semanas o meses puede llegar a comprender lo que esta experiencia ha sido.

Siempre he pensado que escribir sobre este tema acabaría pareciendo una pataleta de niña pequeña. O que parecería que la verdadera razón por la que escribo es conseguir la simpatía del lector. También me preocupa no saber transmitir mi experiencia de una forma breve y sencilla. Quizás se haría aburrido y repetitivo para el lector.

Ahora creo que es algo que debo hacer. Creo que he de escribir sobre el dolor físico y la carga mental que eso conlleva. He pensado que, tal vez, la forma más fácil de transmitir mi experiencia sea como transcurre un día típico en mi vida.

Son las 9 p.m. y estoy estoy estirada en el sofá apretando el cuello y la base del cráneo, tratando de emular el tratamiento que he recibido. Intentando aliviar un poco la tensión que siento en el cuello y el martilleo constante que noto en la cabeza. De alguna manera, me he autoconvencido de que debo estar despierta hasta las 10. Cuando por fin son las 10, subo las escaleras y me preparo para la cama y para desmayarme en lo que espero que sea el sitio más cómodo de la casa. Me lleva varios intentos y reposicionamientos. ¿Esta mi cuello recto y alineado con mi columna?¿Si me volteo, dejará de dolerme la cadera?

Gracias al milagro de los sedativos, me duermo al cabo de un tiempo razonable. Por desgracia, un ámbito de mi enfermedad es la sobre-estimulación mental. Hola neuronas, ¿Podéis parar por favor? No alcanzo el estado de sueño profundo, Divago por el estado de un sueño ligero, nunca encontrando la postura perfecta para, por fin, descansar. Me despierto en múltiples ocasiones y me reposiciono con el fin de encontrar la postura menos dolorosa.

Eventualmente, a las 4 o 5 de la mañana, mi cuerpo decide que ya lleva el suficiente tiempo en cama. La presión de mi cuerpo sobre el colchón me causa tanto dolor que no lo puedo aguantar. Así que me levanto, voy al aseo, estiro un poco y vuelvo a la cama a dar un par de vueltas más. Suena el despertador y le doy a aplazar. A menudo me quedo dormida por las mañanas más allá de la hora a la que tenía planeado levantarse. Las 8 a.m. Normalmente no puedo seguir tumbada, El dolor va en aumento y mi cuerpo me está gritando.

Se que de pie estaré mejor, así que me levanto y empiezo mi día.

Puedes continuar leyendo la segunda parte aquí.

Artículo original: https://themighty.com/2016/11/day-in-the-life-with-fibromyalgia-symptoms/

Kira McCarthy es una maestra de educación especial, artista, escritora y abogada.
Entre sus pasiones están las recomendaciones sobre desórdenes 
alimentarios, el dibujo y el estudio de neurociencias.
http://foxtaleskira.blogspot.com/ 
www.foxtales.ca
Instagram: @Foxtaleskira

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